Naturalmente hábil para el dibujo, en 1908 ingresa en la Escuela Real Bávara de Artes y Oficios siendo influenciado directamente por los diseñadores industriales Albert Weisgerber y Ludwig Hohlwein. Desde 1912 se desempeña diseñando cubiertas para libros.
Es, en esos años, cuando se afianza en la técnica del montaje fotográfico, toda una novedad de la flamante disciplina artística. Basada en el collage clásico, ya los rusos El Lissitski y Rodchenko habían acuñado el término “poligrafía” para definir la combinación de fotografías experimentales, con encuadres y temas atípicos, junto al empleo destacado de la tipografía.
“Monteur-Dada” (Montador-Dadá) como era llamado en el movimiento dadaísta, John Heartfield se aleja, lentamente de esa escuela artística, para darle un mayor compromiso social a sus obras. Fue uno de los primeros en utilizar la fotografía en los afiches políticos comunistas
En una prestigiosa exposición fotográfica, realizada en Stuttgart en 1929, la sala dedicada a John Heartfield estaba encabezada por uno de sus slogans: “¡Utiliza la fotografía como arma!”. Anticapitalista, antimilitarista y antirreligioso convencido, Heartfield usó sus fotomontajes como balas disparadas al centro del nazismo. “Sus láminas en AIZ y sus carteles formaban parte de acciones políticas más amplias contra el Nazismo y contra la amenaza de la guerra” lo definió Hein Strub.